domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 7 - Vuelve el tren

Hoy he recibido una llamada del doctor de Landom, dice que después de dos meses está despertando rápidamente, qué ya es capaz de escuchar lo que sucede a su alrededor. Esa llamada me está alegrando el día de una manera inigualable. Se acabó eso de llorar todas la noches por no verle ni sentir sus besos. Voy corriendo a comunicárselo a mis padres.

-¡Mamá, papá, dice el médico que Landom está mejorando!- Les grito entre lágrimas de la emoción.

-¿¡De veras hija!?- Me dice mi madre del asombro.

-Mamá, me voy al hospital, vengo luego, adiós- Les digo mientras cojo la cartera.

Es salir de casa y coger el móvil para llamar a un taxi. Entro en el y le indiqué que fuéramos al hospital del pueblo. Al llegar, entro en el hospital y me voy a la planta de comatosos, a la habitación 407. Allí estaba él, con tubos en el cuerpo y conectado a una máquina, al menos ya han sanado todas sus heridas. Al recordar que ya me puede oir, me pongo a hablar con él mientras lloro:

Cariño, soy yo, Cristal. Llevo viniendo a verte todo estos meses, día a día, aquí sentada en el sofá durante horas. Sigo dándole vueltas al porqué de tu escapa nocturna a patinar. Quiero que sepas que se han producidos muchos cambios desde que tuviste el accidente: todos los de la clase no paran de preocuparse por ti y tu estado. El profesor Rojas fue despedido y nos han puesto uno nuevo que es muy buena gente. He mejorado muchísimo con el longboard, ya puedo ir a velocidades altas sin problemas, ya se derrapar en carretera, etc. Todo esto es por ti, le importas a mucha gente y a mí a la que más. Quiero que sepas que estoy aquí siempre. Necesitas despertar, no nos puedes dejar con este mal cuerpo a ninguno, te has convertido en la sonrisa de mucha gente, es más, te has convertido en mi razón de ser.

Después de este pequeño discurso sincero, me voy a lavar la cara, que lo necesito. Me quedo unos cinco minutos fuera, respirando aire fresco y escuchando música. Ahora mismo suena su canción favorita: "Querido Tommy", cómo no, él siempre tan romántico por dentro y por fuera es una piedra dura de romper. Creo que ya estoy lo suficiente calmada, así que me vuelvo a la habitación del hospital. Al entrar me fijo que hay un ramo de flores con una banda que pone:"Se fuerte Landom". No sé de quién será, ni cómo se ha enterado de que está mejorando. De repente, me tapan los ojos y empiezo a oir unos pasos, me quitan las manos y los veo; están aquí todos los alumnos de la clase, para apoyarme para que sea fuerte y sobretodo a Landom, para que salga pronto. Al momento de la emoción que el ojo derecho de mi novio empezaba a soltar una lágrima y empezaba a mover los dedos de las manos. <<¿¡Está despertando!?>> Fui corriendo a buscar a un doctor para comunicárselo, al llegar a la habitación, nos empezó a hablar.

-Chicos, si queréis que se recupere, cosa que está haciendo a un paso enorme. Debéis dejarle totalmente solo, os recomiendo que volváis a casa. Si hay alguna novedad, os llamaremos. Lo siento. - Nos dice mientras nos indica la salida de la habitación con sentimiento de culpa y de pena.

Salimos todos a fuera y nos vamos a cenar todos juntos, para así poder compartir la alegría todos juntos, a la taberna "Las Tinajas". Allí nos pusimos todos en una mesa enorme y empezamos a pedir comida como locos, creo que tenemos por lo menos unos 40 platos de comida en la mesa. No paramos de comer y comer, al final, de tanta comida que hemos pedido; nos han regalado los postres. Después de comer dimos una vuelta por el castillo y acabamos yéndonos cada uno a su casa. En el camino me puse los cascos y sonriendo como una tonta, <<Landom está mejor que nunca, sabía que es fuerte>>.

Al llegar a la mía, es abrir la puerta y sentarme con mis padres en el salón y contarles todo lo ocurrido esta tarde. Están muy contentos y me dicen que si llaman esta noche, me avisan al momento y me llevan al hospital nada más colgar. Para acabar este día tan agotador, me meto en la ducha y me pongo a pensar un rato largo bajo el agua caliente: Mañana me tienen que hacer la revisión sanguínea, que rollo. Si no sirve para nada, nunca le pasa nada a nadie ¿para qué las hacen? Además duele muchísimo. Sinceramente, prefiero pasar la tarde entera con Landom, viéndole cómo poco a poco va mejorando. Lo mejor de todo es que todos los huesos han sanado, por lo que podrá andar desde el día que le den el alta.

Una vez fuera de la ducha, me puse el pijama y me dormí. De repente, en medio de un sueño, me despiertan mis padres corriendo, ya me imaginaba que era Landom. Así que me vestí rápidamente y cuando bajo las escaleras oigo a mi padre hablando por teléfono: "Alicia, ha despetado". Gracias a esas palabras, creo en los milagros.

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